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Filosofía y crítica de la ciencia: La subjetividad en la ciencia marzo 19, 2014

Posted by recaredus in Ciencia y Filosofía, Crítica de la ciencia, Curso, Materiales, Notas.
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Los científicos son personas

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Objetivos:

Con el presente artículo podremos entender y describir las motivaciones que tiene una persona para dedicarse a la ciencia. También identificaremos los valores que rigen la actividad de un científico, especialmente en el caso de algunos investigadores que actuaron a su conveniencia, traicionando a sus colegas.

Introducción:

En este escrito echaremos un vistazo a los aspectos que rodean la vida y la vocación de los científicos: sus intereses, motivaciones, valores, estatus, sistemas, reglas, actividades y su educación.

Las Motivaciones y los intereses de los científicos

Por lo menos dos grupos que trabajan como científicos pueden ser identificados de acuerdo a su sistema motivacional: primero, aquellos que están motivados por el intrínseco placer de jugar el juego de la ciencia (los jugadores); segundo, aquellos que están motivados por el deseo de reconocimiento y las resultantes recompensas (los operadores). Estos dos grupos no son completamente excluyentes, pero vale la pena examinarlos por separado. Adicionalmente, ya que los individuos son complejos, es dudoso que cualquiera de estos sistemas de motivaciones cuente para todas las causas que dirigen a cualquier científico al intenso y prolongado esfuerzo necesario para producir una contribución significante.

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Hay otras personas entrenadas como científicos que fallan en su función como científicos o al término de su entrenamiento formal no hacen ningún esfuerzo por añadir algo al cuerpo del conocimiento científico.

Los jugadores

Nuestra primera preocupación es aquella clase feliz que encuentra el juego fascinante e inacabable. Para los jugadores la razón del juego no es primariamente el conocimiento o el bien de la humanidad, sino simplemente el juego mismo. Los motivan:

  1. Curiosidad
  2. Las delicias de la ambigüedad y la incertidumbre
  3. El placer estético
  4. La alegría compartida que viene por la ejercitación del intelecto

1. Curiosidad. Los primero dos tópicos, curiosidad y ambigüedad, se implican de alguna manera, pero parece valioso separarlas. La curiosidad es, seguramente, una fuente muy fuerte de motivación.

Los científicos tienen impulsos muy fuertes de curiosidad, y su curiosidad es de alguna manera diferente de la curiosidad de la mayoría. Dos diferencias son claras. (1) La curiosidad de los científicos acerca de un problema particular puede continuar durante toda su carrera. (2) La curiosidad de los científicos en su campo es generalmente impersonal.

A través de la comunidad científica, la curiosidad juega un rol particularmente amplio. Para las personas que tienen un animado sentido de curiosidad, la ciencia puede mover oportunidades sin fin para ejercitarla. La búsqueda de lo desconocido es tan básica para los científicos como lo es para el explorador, el filósofo o el artista.

2. Las delicias de la ambigüedad y la incertidumbre. Los científicos no solamente toleran la ambigüedad y la incertidumbre, muchas veces la buscan. La ambigüedad genera tensión, para algunos esta tensión puede ser extremadamente reconfortante, a pesar de que continúe por un largo periodo. Para otros, una continua ambigüedad tensionante puede ser demoledora. La experiencia de tensión está relacionada a situaciones irresueltas o incompletas. Por ejemplo, consideremos un juego profesional de football. ¿Qué hace que del juego algo excitante? ¿Acaso no es la tensión y la excitación sobre un resultado incierto? ¿Por qué? ¿Qué es más interesante y excitante, un partido ganado o perdido en lo últimos 14 segundos o uno en que el equipo gana por un amplio margen?

Los científicos están motivados a reducir la ambigüedad y la incertidumbre, pero están destinados a que una reducción de incertidumbre en una esfera que casi siempre trae consigo la conciencia de nuevos problemas con sus incertidumbres y ambigüedades por resolver, y así sin fin.

3. El desafío de la naturaleza. Así como muchos disfrutan escalar montañas como un desafío de la naturaleza, ganando admiración. Es lo muy parecido en la ciencia.

En el discurso que Einstein pronunció en la sociedad de física de Berlín en honor del 60 aniversario de Max Planck dijo: “Yo creo con Schopenhauer que uno de los más fuertes motivos que dirigen a los hombres al arte y a la ciencia es escapar de la vida diaria con su dolorosa crudeza y desesperante tristeza….”

4. Placer estético. Como muchos otros esfuerzos humanos, la ciencia tiene su lado estético. Muchas posiciones teóricas o soluciones de problemas son preferidos por su elegancia. Hay problemas bellos y soluciones hermosas. El encanto estético en la ciencia puede estar en la simplicidad, líneas simplificadas que son a la vez funcionales e inmensas.

5. La alegría de ejercitar el intelecto. El atleta profesional tiende el orgullo del logro y parte de su recompensa es la oportunidad de mostrar su capacidad a sus admiradores. Algo parecido ocurre con el artista. Los científicos no difieren mucho de otros profesionales. Ellos disfrutan el ejercicio de su capacidad intelectual en la misma manera que los atletas disfrutan ejercitando sus capacidades físicas.

Hay también un deseo de aprobación por sus pares o colegas. La aclamación popular puede ser considerada como de mal gusto o aun una indicación de torpeza, en cambio una palabra o frase de un colega es un evento de singular importancia.

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Los operadores

Las motivaciones y metas de los operadores son primariamente el reconocimiento y las recompensas que le acompañan. Los operadores tienen algunas de las características que los jugadores pero ellos difieren tajantemente en sus objetivos.

Los operadores tienden a ser muy activos; de hecho, su actividad es ordinariamente más visible que las de sus colegas. Muchos operadores obtienen grandes concesiones o contratos para hacer investigaciones y capitalizan las contribuciones de sus colegas más jóvenes y estudiantes como suyas.

Muchos operadores son encontrados en la industria, donde la paga y otros beneficios externos son altos y la especulación de los científicos independientes es inaceptable. Una combinación de recompensas es suficiente para atraer a muchos de los operadores a actividades no académicas.

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Los entrenadores

Ellos entran al mundo de la ciencia como entrenadores porque piensan que el juego es interesante de estudiar, pero no de jugar. Prefieren diseminar el conocimiento científico a otros como maestros, escritores o periodistas.

Para que un entrenador llegue a ser exitoso requiere un continuo trabajo. La preparación final para llegar a ser jugador, sin embargo, debe ser en el campo de juego; un estudiante graduado casi siempre debe participar como un aprendiz antes de que llegue a ser un jugador hecho y derecho, el entrenamiento final de los jugadores exitosos es casi siempre con alguien que esté jugando el juego.

Los espectadores

El cuarto grupo está formado por aquellos que han sido entrenados como científicos pero que nunca juegan su rol como tales. Dadas las incertidumbres del juego, el alto grado de incertidumbre y aun la arrogancia que es requerida para funcionar fuera de la armadura protectora de una escuela. Muchos jóvenes científicos optan en contra de lo originalidad y a pesar de ello permanecen como científicos, haciendo trabajo mundano.

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Hay importantes diferencias ocupacionales entre los teóricos y otros científicos. Los teóricos fijan la estructura a través de la cual otros hacen sus investigaciones.

George Bernard Shaw dijo una vez: “Los hombres razonables se adaptan ellos mismos al mundo; los irracionales son aquellos que persisten en tratar de adaptar el mundo a ellos mismos. Por esta razón, todo el progreso depende de los hombres irracionales.”

Los científicos no son ni superhombres, ni niños ingenuos. Ellos no tienen una mente nublada o irrealista; más bien, muchas de las cosas que ellos consideran importantes y reales muchas veces son de alguna manera diferentes de aquellas que son consideradas por el mundo ordinario.

Valores

Los científicos adquieren un particular sistema de valores. Hay un número de costumbres particulares en cualquier disciplina. Por ejemplo, en física es generalmente aceptado que las observaciones tienen que ser puestas en forma matemática en algún punto. Por otro lado, este tipo regla tan rígida parecería extraña o quizá estúpida a un antropólogo. En cada caso el científico esta actuando de acuerdo con sus “costumbres tribales”, o “valores de su disciplina”.

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Uno de los valores es la individualidad. Se espera del científico que refleje su propio juicio y análisis dentro de su campo. Esto no significa que sus opiniones tengan que ser diferentes de los otros; no tienen que ser únicas en cada aspecto, pero sí deben ser sus propias opiniones, no meros ecos.

Otra característica valorada por muchos científicos es la habilidad de considerar los datos e interpretaciones sin comprometerse personalmente. El principio es que el científico debe ser capaz de alejarse y mirar los datos e interpretaciones como si hubieran venido flotando en una botella del océano. Uno de los más importantes valores es la dedicación y perseverancia.

Una pregunta que se hace con frecuencia es por qué los científicos no tienen y no implementan ideales que puedan dirigir la resolución de algunos problemas prácticos inmediatos. El problema no está en los ideales sino en el comportamiento. Como se indicó anteriormente muchos científicos están interesados en la solución de problemas, no en soluciones aplicables. Muchos sienten que las soluciones para problemas como la guerra, la pobreza, y la educación ya existen. Los problemas de soluciones aplicables son vistos como políticos y sociales. La dificultad crítica es que si los científicos atienden directamente un problema práctico necesitan moverse afuera de su paradigma. Esto es como decirle a un contador que se convierta en un vendedor, o a un economista en un hombre de negocios, o un arquitecto que se vuelva albañil, lo que puede suceder pero raramente sucede y aun más raramente es exitoso.

Podríamos considerar un numero de otros elementos en esta sección sobre los valores, por ejemplo la honestidad en la investigación que es probablemente el más importante dentro de los sistemas de valores.

La más importante regla concierne a la honestidad dentro de cualquier disciplina. Una restricción adicional es que la ciencia, siendo pública por naturaleza, permite confrontar los datos por colegas imparciales. Hace algunos años un estudiante de doctorado, publicó una disertación que alegaba algunos efectos médicos muy importantes como resultado del uso de ciertos químicos. El reporte causó sensación en ciertos círculos. Otros científicos repitieron el estudio con resultados negativos. Después de algún tiempo un representante de la organización nacional de esta disciplina investigó los datos originales. Se encontró que los datos habían sido falsificados deliberadamente; el estudiante no había siquiera visitado algunas de las instituciones médicas de donde los datos habían sido recolectados. Un reporte extenso de la investigación fue publicado en la revista científica de ésta disciplina.

Es muy grave robar el trabajo o las ideas de otro. En un caso reciente un profesor de una gran universidad perdió su posición y fue reprendido en una revista científica como resultado de publicar el trabajo de otro sin darle ningún crédito. Esto es una grave violación de la ética científica, es discutir el trabajo de otro sin darle ningún crédito específico. Es importante entender que es bueno hacer referencias al trabajo de otro: (1) Ayuda a mostrar continuidad en el desarrollo de las ideas; (2) la conveniencia de dar el crédito al padre de un idea; y (3) más importante, el lector serio puede ir a las fuentes originales. A menudo un escritor no comprende o mal interpreta la fuente original; la citación implica mayor cuidado y permite al lector hacer su propia interpretación.


Bibliografía

MCCAIN G. Y SEGAL E., The Game of Science, Brooks/Cole, Monterey, Calif., 1973. (Trad. De J. C. Baena. Capítulo 6).

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Prof. Dr. Ricardo Marcelino Rivas García

philosophica@hotmail.com

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